"Não vai ter golpe!"
Unas 4.000 personas realizaron el 10 de mayo, una marcha en Montevideo en contra del posible juicio político al que será sometida la mandataria brasileña, Dilma Rousseff, algo que los organizadores de la manifestación consideran un “Golpe de Estado”.
Esta marcha fue convocada por la coalición de izquierdas que gobierna en Uruguay, el Frente Amplio (FA), la mayor central sindical del país, el PIT-CNT, y varias organizaciones sociales.
En el punto de llegada de la marcha en Montevideo, diversos representantes de organizaciones civiles leyeron una proclama en la que expresaron su postura en contra del juicio político a Rousseff y a favor de la “defensa de la democracia entre los gobiernos”.











